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Más allá de los barrotes

MAS ALLÁ DE LOS BARROTES

¿DAR O QUITAR?

 

9:15 h de la mañana, estación sur de autobuses, me dispongo a encontrarme con Pepe, para ir juntos al Centro Penitenciario de Navalcarnero. La previsión nos hace llegar con más de una hora de antelación. En el entretanto, Pepe me confiesa que la muerte y la prisión son dos de sus miedos más personales, el primero ya superado, y el segundo será afrontado hoy,

Llega Ana y tras las presentaciones oportunas el pincho de tortilla e introducción de Ana (terapeuta de prisión y su ayudante en prácticas Iris) nos presentan al director del Centro.

Pasamos el control y se abre una reja de barrotes, algo que podría estar previsto en la imaginación de cualquiera, y empezamos a caminar por lo que en el Centro llaman la M-30 , un pasillo que rodea un campo de fútbol, cubierto por una cúpula pero aún así el ambiente es frío, no tétrico, casi con ambiente de reformatorio o colegio mal inspirado.

Pasamos un patio interior y nos muestran la escuela y el polideportivo . Llegamos al Salón de actos y nos sorprende de frente una replica del GuerniKa de Picasso, tamaño natural , hecho de manera artesanal por los presos, con hilo pegado, algo sorprendente.

Van llegando los internos, unos 20 , pero falta José Maya, el gran esperado, hermano del talentoso guitarrista flamenco o por lo visto inspiración de algunos de ellos. Entre ellos encuentro de todas las nacionalidades, más y menos extrovertidos, y algunos sumamente tímidos. Toman cierto protagonismo, Aurelio, un chico joven de color, amante del canto, Antonio, amante de la palabra (rapsoda improvisador y algo acaparador, pero muy emotivo), Ivay, familiar de músicos conocidos, Martin (conocedor de grupos musicales), Juan ( un coreano curioso, guitarrista clásico de gran sensibilidad), Rafa (guitarrista y cantaor flamenco).David, Iván, etc, muchos quieren contarte su historia.

Ana introduce los temas a tratar desde la experiencia de haber trabajado ya en talleres anteriores, se percibe desde el principio un entusiasmo y ganas especiales por participar, mucha atención y escucha. Pepe habla de su instrumento de manera muy pedagógica y se marca una improvisación que rompe el hielo del ambiente de corrillo creado. Luego hablo yo sobre la voz, instrumento de viento y cuerda, improviso a capella, la Nana de Falla, elegida por lo cercano del estilo a los oyentes , casi todos amantes del flamenco y comienzan las emociones.algunos presos lloran, en especial un señor que recuerda haberla cantado de niño, Antonio recita una poesía improvisada recordando el momento de dulce sueño de su hijo en brazos de su difunta esposa en el momento de amamantarse.

Juan, el coreano guitarrista nos sorprende con una bella melodía que consigue sobrecoger a pesar de no tener uñas, no haber practicado y no tener su preciada guitarra RamírezRafa y su compañero nos deleitan con dos temas flamenquitos, letra desgarradora con el amor de tema principal, el desamor, el desaliento.soledad y libertad son palabras que escucho entre algunos presos

Ana recita una poesía de Juan el guitarrista que él mismo acompañatambién sobre la soledadNos emocionamos casi todos, el nudo en la garganta es inevitablea pesar de ello, las ganas y la magia que está naciendo nos hacen seguir adelante e improvisar una pequeña orquesta.

Y así se van sucediendo un ramillete de sentimientos y expresiones entre ellos y nosotros con un nexo común la música , los instrumentos de percusión y láminas que acompañan con la melodía de La Tarara, la mini orquesta improvisada que empieza a tomar forma bajo la batuta de Anapropuestas, ideas, no faltan.

Y llega el momento de la despedida hasta el próximo día, día que todos parecen ansiar su llegada, y ahí es cuando en plena despedida Rafa nos dice No sabéis lo que nos quitáis, nos quitáis mucho.

Yo me quedo colgada de esa frase.Pepe ya en el coche de vuelta me dice, ¿te has dado cuenta de la frase que nos ha dicho Rafa al despedirnos? Sí, claro, el verbo no es casualidad.nos quitáis, cuando lo que esperábamos escuchar es nos dáis, nos dáis conocimientos, alegría, abstracción, pero no es erróneo que ellos sientan que les quitamos, peso, tristeza, astío.soledad.